Warhol en el Malba
Texto: Laura Messina
Enviar
Print This Post
Del 23 de octubre al 9 de febrero de 2010 se podrá visitar la primera gran exposición del multifacético artista en la Argentina.
Artista plástico y cineasta estadounidense. Impulsor del nacimiento y desarrollo del pop art, movimiento artístico que tomó imágenes de la cultura popular para transformarlas en arte.
Gurú de la modernidad.
Cientas de definiciones caben en el nombre de Andy Warhol. Lo cierto es que se trata de uno de los artistas más importantes de los últimos 60 años de historia americana, y de quien logró redefinir al arte y reflejar en un nuevo espejo a la sociedad norteamericana y su realidad.
A partir del 23 de octubre el Malba presentará una genial selección de 170 obras del artista, que incluirá 26 pinturas, 58 grabados, 39 fotografías, 2 instalaciones (Silver Clouds y Cow wallpaper) y de 44 películas, representativas de diferentes etapas de su producción artística.
Organizada en colaboración con el Museo Andy Warhol de Pittsburgh y curada por Philip Larrat Smith, la muestra se quedará en nuestro país hasta febrero de 2010.
Se podrá aquí admirar el trabajo de este personaje polifacético, que se inició como ilustrador para convertirse en pintor, fotógrafo, cineasta, manager de una banda de rock y literato, pasando por todos los espectros posibles del arte y la generación de ideas, el grabado, la creación de instalaciones, la concepción de espectáculos multimedia y la edición de la revista Interview, dedicada al culto del mundo de las celebridades, que fue caratulada como “La bola de cristal de la cultura popular” y continuó siendo editada luego de su muerte, en 1987.
Embebida en sexo, muerte, poder y fama, la obra de Warhol logró evidenciar una nueva cara de la exposición pública, y plasmar de manera inigualable realidades tan disímiles como la tragedia y la cotidianeidad. Mirando y traduciendo la realidad de una forma en que nadie lo había hecho hasta el momento, afirmó en los ’60 que en el futuro “todos tendrían sus 15 minutos de fama”, describiendo literalmente la fugacidad de los tiempos en que vivimos en una frase que lo trascendió para atravesar las puertas del siglo XXI.




